
Los participantes del The Next Generation Training posan para una foto durante la visita a las catacumbas.
El Segundo ciclo de formación europea Next Generation Leadership Initiative, tuvo lugar en Roma, desafiando a líderes jóvenes a pensar en cómo llegar a una sociedad que cambia y a la vez seguir siendo fieles al AND de Ágape.
La sociedad está cambiando a una velocidad vertiginosa. De la noche a la mañana aparecen nuevos métodos de comunicación y la generación posmoderna ve la vida de otra manera. Las herramientas y estrategias que solían funcionar hace una o dos décadas son cada vez menos eficaces. Si en Ágape queremos causar un impacto, necesitamos coordinadores que puedan “comprender los tiempos en que vivimos”, así como hicieron los hijos de Isacar según I Crónicas 12:32; líderes que sepan adaptarse a una nueva realidad y a la vez seguir siendo fieles a nuestro llamamiento.
Eso es precisamente lo que espera conseguir el ciclo actual de formación de liderazgo, denominado Next generation Leadership Initiative.

Los grupos pequeños fueron una Buena ocasión de aprender unos de otros y de buscar la manera de aplicar lo aprendido.
“Ninguno de nosotros sabe lo que nos depara el futuro” nos dice Félix Ortiz, miembro del equipo de diseño, “pero sí sabemos que será distinto. Las aptitudes que el ministerio requerirá serán distintas de las que ahora conocemos. Por eso nuestro objetivo es preparar a las personas lo mejor posible para que en el futuro tengan un ministerio eficaz”.
“Seguir haciendo lo mismo de siempre no nos conducirá a dónde queremos llegar” también dice Paul Duncan, miembro del mismo equipo. “Necesitamos una generación de líderes que piensen en la vida con profundidad, que estén acostumbrados a reflexionar en lo que está pasando”.
Con ese fin, Félix, Paul y los demás miembros del equipo de diseño se han valido de la incorporación de varios elementos. La primera parte tuvo lugar el año pasado en Etiopía y puso el énfasis en la comunidad. La segunda parte, que tuvo lugar en Roma, se centró en los movimientos saludables.
Movimientos saludables
l El australiano Alan Hirsch animó a los participantes a buscar nuevas maneras de evangelizar en el entorno posmoderno.
Durante la primera parte de la semana, Alan Hirsch, líder de un movimiento de iglesias emergentes, lanzo preguntas provocativas sobre la naturaleza de los movimientos y de la evangelización. Durante la segunda parte, se hizo hincapié en los equipos de aprendizaje y la importancia del feedback y de la adaptación al cambio.
Kevin Wood (de AEA en Alemania) nos cuenta que “la semana de Roma ha sido dura y desafiante a nivel mental e intelectual. “Se nos han presentado nuevas ideas y han desafiado nuestra manera de hacer las cosas”. Algunas de esas nuevas ideas han ayudado a Daniel Stähli (del ministerio de estudiantes en Suiza) a considerar si la actual estructura fomenta el crecimiento del movimiento o lo entorpece. “Me han dado una visión más amplia de cómo afrontar los desafíos del futuro” dice.
El equipo de diseño quería una experiencia multisensorial y que los participantes no se limitaran a escuchar mensajes. Trataron casos de estudio reales de Grecia e Italia y experimentaron movimientos tan diversos como la comunidad católica de San Egiddio y el naciente movimiento de estudiantes de Agape en Roma. Esta interacción aumentó la amplitud de miras de todos los presentes.
“Ahora sí que veo que mi ministerio está verdaderamente en contacto con el resto de Europa” nos dice Nacho Marques (del ministerio de estudiantes en España). “Nos sentimos más fuertes. Por ejemplo, cuando me enteré de un problema que tenía el ministerio de universitarios en Roma, me di cuenta de que esa era en potencia un problema que podíamos llegar a tener en Valencia. Pero ahora tengo herramientas para intentar evitarlo.”
El equipo de diseño piensa que no hay líder, por muy experimentado o dotado que éste sea, con toda la sabiduría necesaria para dirigir en estos tiempos tan complejos. Quieren líderes que aprendan a trabajar en equipo y que estén dispuestos a probar cosas nuevas. “Queremos desafiar a la gente con preguntas a las que nadie tiene respuesta” nos dice Paul. “Queremos una generación de líderes dispuestos a arriesgarse, a fracasar y a seguir intentándolo hasta que encuentren la solución.”
El ADN de Ágape
Esta solución debe incorporar de alguna manera el ADN de Ágape. Félix nos dice que “nuestro ADN es poderoso y todavía tiene la fuerza y el poder de crear movimientos. Se trata del ganar, edificar y enviar basado en 2 Timoteo 2:2″.

Un día el grupo salió a contactar con estudiantes en la Universidad de Roma. Brian Evans, participante que forma parte del equipo de Roma, compartió el evangelio con unos chicos de la universidad La Sapienza.
Un importante objetivo de este ciclo del Next Generation Leadership Initiative era ayudar a los participantes a luchar por encontrar la manera de aplicar los principios de Ágape en un mundo cambiante. No se trata del método usado, sean las cuatro leyes, la película Jesús o cualquier otra cosa. El ADN de Ágape debe ser inoculado en la manera de pensar de todo coordinador. Si esto es así, entonces lo natural será desarrollar nuevas estrategias que puedan llegar a una generación cambiante y que a la vez sean leales a nuestro llamamiento.
“La Biblia es válida al 100 por cien,” dice Nacho. “Cristo es nuestro mensaje. Pero tenemos que explorar nuevas maneras de hacerlo llegar al mundo. Y como nuestros compañeros de toda Europa están pensando en lo mismo, creo que Dios nos está preparando para una nueva época.”




